Cuarto Doctor

Lleno de ansias de viajar y una renovada curiosidad por explorar el tiempo y el espacio, el cuarto Doctor dejó todos las ataduras del exilio de su anterior encarnación en la Tierra, y se puso en marcha para viajar por el universo, aprovechando una vez más su libertad.

Esta encarnación del Doctor viajó inicialmente con Sarah Jane Smith y Harry Sullivan, pero Harry eligió quedarse en la Tierra cuando tuvo la oportunidad. El Doctor y Sarah continuaron sus aventuras hasta que el Doctor fue convocado a Gallifrey, lo que hizo necesario que dejara atrás a Sarah Jane ya que los humanos no estaban permitidos en Gallifrey en ese momento.

Tras enfrentarse con el Amo en Gallifrey cuando intentó curarse y renovar su ciclo de regeneración, conoció y viajó con Leela de los Sevateem. Durante sus viajes con Leela, el Doctor consiguió un nuevo compañero, el perro robot K9. Volviendo una vez más a Gallifrey para detener una invasión de Vardans, Leela y el K9 original se quedaron allí.

Por orden del Guardián Blanco, el Doctor comenzó a buscar la Llave del Tiempo con su compañera Señora del Tiempo Romana y K9 Mark II. Una vez que la búsqueda concluyó, el Doctor y Romana huyeron del Guardián Negro. No mucho después, Romana se regeneró y continuó viajando con el Doctor y K9. Cuando trataron de acudir a una convocatoria Gallifreyana, el trío entró accidentalmente en el pequeño universo del Espacio E.

Durante sus viajes en el Espacio E, el Doctor encontró un nuevo compañero, el adolescente genio matemático Adric. Romana y K9 se quedaron en el Espacio E mientras el Doctor y Adric partían hacia el Espacio N. Allí se encontraron con una Trakenita llamada Nyssa y una humana llamada Tegan. El cuarteto impidió con éxito la destrucción del universo por el Amo, pero solo al precio de la vida del Doctor.

El Doctor se preparó para lo peor cuando el Vigilante, una entidad surgida de su propio futuro cercano, apareció para advertirle de su muerte. Debido a que el Amo manipuló los controles de rotación del radiotelescopio Pharos, el Doctor cayó de una gran altura. Sufriendo terribles heridas, fue atendido por el Vigilante antes de morir, quien se unió a él y le ayudó a regenerarse en su próxima encarnación.